SIN PALABRAS
Dos maestros se encuentran pensativos
haciendo unidades integradas de aprendizaje,
seleccionan temas, actividades, objetivos,
es un cuadro digno de copiar sobre un paisaje.
Intercambian sus ideas, dan explicaciones,
frente a frente se contemplan muy callados;
escriben con cautela sus acuerdos, opiniones
y releen satisfechos los pasos enunciados.
Largo rato permanecen planeando su trabajo,
de ahí depende su prestigio, hogar y su respeto,
de repente interrumpen mi poema; y abajo
descansan sus cuadernos, el lápiz esta quieto.
¡Ya es tarde! Pero su unidad no esta acabada
siguen trabajando, meditando y sugiriendo
y mientras ellos inclinan su cabeza escribiendo,
lanza al ministro una horrenda carcajada.
Luis Humberto Oseguera Durón
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